El Anteproyecto de Nueva Ley de Farmacia de la Comunidad de Madrid, que prevé, aunque con algunas limitaciones, que un farmacéutico pueda trasladar su farmacia a cualquier punto del territorio de la Comunidad, ha sorprendido a todos.

Es una medida inédita en España y ha suscitado reticencias y algunas críticas, pero también apoyos. Aunque la mayoría de los representantes de COF consultados por CF dicen desconocer la propuesta madrileña en su integridad. Hay una limitación, la distancia, y, obviamente, una vez efectuados los traslados y el concurso, si una ubicación se quedara sin botica, se establecería un botiquín o punto de atención farmacéutica donde fuera necesario.

Enrique Granda, asesor de la Federación Empresarial de Farmacéuticos Españoles (FEFE), concede mucha importancia a lo previsto en el proyecto de nueva Ley de Farmacia de la Comunidad de Madrid porque, sostiene, impone orden y estabilidad al sector conteniendo las aperturas de nuevas farmacias y evitando que haya más farmacias en situación de viabilidad económica comprometida (VEC).

Granda subraya que, en todo caso, los traslados previstos en el anteproyecto deben hacerse respecto a las plazas libres que anuncie la Consejería y que es la Administración la que los debe autorizar antes de proceder a convocar un concurso de nuevas adjudicaciones. La gran novedad es que estos traslados no tienen limitación territorial y pueden hacerse a cualquier punto de la comunidad.

Sin embargo, desde la principal patronal en la autonomía, la Asociación de Farmacéuticos de Madrid (Adefarma), se matiza el efecto que puede tener esta medida. En realidad, dice su director general, Juan Carlos Conde, “se trata de un concurso de traslados antes de un concurso de adjudicación y no prevemos que vaya a tener un gran impacto pues en Madrid hay un gran desorden en el mapa farmacéutico y las posibilidades reales de traslados serán muy pocas.

Adefarma, recuerda Conde, defiende la necesidad de revisar el mapa farmacéutico madrileño en su integridad y reordenarlo completamente “ya que, por ejemplo, en la capital hay una media de 1.000 habitantes por botica y en otras zonas 3.000 o más, pero no nos han hecho caso ni la Administración ni el COF”. La patronal cree que esta reordenación es imprescindible y que si no se hace los problemas seguirán “parecidos”.

Los traslados son una figura habitual en las leyes de ordenación farmacéutica, competencia de las autonomías, pero sólo Canarias los autoriza previamente a los concursos de nuevas aperturas, y Madrid y Galicia lo aprobarán en sus próximas leyes.

Pero, hasta ahora, ninguna ley autoriza la solicitud de traslados a cualquier punto de la comunidad sino que los restringe, según los casos, a zonas farmacéuticas o municipios, entre otras cosas, dicen fuentes colegiales, porque las presiones de los alcaldes para evitar que una farmacia se traslade y se convierta eventualmente en un botiquín es muy grande.

El más crítico con la medida madrileña es Ignacio Romeo, presidente del Consejo de COF de Castilla-la Mancha, que señala que “la iniciativa madrileña acaba con la planificación”.

Para Ángel Garay, presidente del COF de Guipúzcoa, “lo importante es que las farmacias se ubiquen allí donde son más necesarias. Si eso se mantiene así, lo más importante se garantiza. Y Antoni Real, presidente del COF de Baleares, matiza que “aquí sería muy complejo hacer lo de Madrid, porque tenemos muchas farmacias en núcleos aislados, muchas en playas”, y dice que sería complejo abrir la posibilidad de traslados a cualquier parte sin afectar al equilibrio de la prestación.

Héctor Castro, presidente del COF de La Coruña, explica a CF que la medida podría tener sentido en Madrid pero, dice, “si se establecen criterios de traslados distintos a los de aperturas se estarían variando los parámetros de ordenación”, y señala que en Galicia la dispersión de la población requiere medidas específicas.

Fuente: Correofarmaceutico.com