Las oficinas de farmacias disponen de dos ámbitos diferenciados de consumo: los medicamentos y aquellos productos sanitarios que, sin necesidad de receta médicas, están orientados a los cuidados de los pacientes. En este segundo apartado, ¿necesitan entonces las boticas un plan de marketing? “Sí, con la reducción de márgenes y los constantes decretos la farmacia cada vez fija más su mirada en la venta libre”, explica a ConSalud.es Salvador Ferrando, especialista en Marketing Farmacéutico de la consultora Admyra.

En su experiencia, para elaborar una estrategia comercial adecuada es necesario conocer y planificar ciertos aspectos como el análisis de la competencia, análisis interno, conocer la tipología de clientes que tiene la farmacia, marcar objetivos y planificar acciones para lograrlos. “Más allá de mejorar los resultados obtenidos, el plan de marketing nos marca un camino y plasma en un documento las acciones a realizar, los responsables, los costes y los objetivos perseguidos teniendo claro todo el equipo lo que se pretende conseguir y como se pretende conseguir”, detalla.

En el caso de las boticas, dichas estrategias procedentes del marketing se suma el valor que aporta el consejo farmacéutico. “La farmacia no debe olvidar el tipo de establecimiento que es, por tanto puede aplicar estas herramientas, teniendo en cuanta las necesidades de los clientes”, puntualiza Ferrando. Asimismo, este experto en marketing farmacéutico señala que “transformar la farmacia en un espacio de salud, y no de enfermedad, debe ser la clave”.

A la hora de gestionar la promoción de forma off line, Ferrando advierte que “no se puede confundir el marketing con promociones constantes o reducciones de precios, porque va más allá y pasa por la revisión de lineales, la exposición de productos y la experiencia de compra del usuario”. Además, estas pautas que el farmacéutico desarrolle en el entorno físico deben trasladarse al marketing on line que se lleve a cabo en las redes sociales y página web de la farmacia.

QUE NO HACER

A la pregunta de cuáles son los errores más comunes de los farmacéuticos en este ámbito, Ferrando hace especial hincapié en estos siete puntos:

1. No tener una estrategia global de la farmacia e integrar todos los canales de comunicación en la misma.

2. Publicar contenido sin ninguna planificación ni coherencia.

3. La constancia. Las redes sociales y la presencia on line necesitan constancia y atención porque frecuentemente no se tiene en cuenta esta opción y se publica cualquier contenido a cualquier hora y cualquier día.

4. Cuidar el lenguaje y las faltas de ortografía.

5.La calidad y tamaño de las imágenes. Muchas veces se suben fotos o vídeos grabados con el móvil que no reúnen la calidad suficiente y por tanto transmiten una mala imagen de la farmacia.

6. Escuchar y responder. Si existen comentarios es fundamental responderlos a la mayor brevedad posible.

7. No medir los resultados, es decir, el alcance de las publicaciones o interacciones con los usuarios.

 

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