Actualmente las farmacias no pueden vender ibuprofeno de 600mg sin receta médica, pero ¿por qué? ¿es una nueva ley?. La verdad es que no, no se trata de ninguna nueva ley, sino de la aplicación del decreto que se aprobó hace 4 años.

El  Real Decreto Legislativo 1/2015 pretende garantizar el correcto uso y adquisición de los medicamentos por parte de los usuarios en favor de su propia salud. Desde la aprobación de este documento, debería haberse limitado la venta de estos medicamentos, solo a los casos en los que un facultativo médico lo prescriba, pero no ha sido así hasta hace relativamente poco tiempo.

Entonces nos lleva a plantearnos una cuestión más, sobre qué es lo que ha cambiado para que ahora sí se esté aplicando dicha medida de forma exhaustiva. Lo único que ha cambiado es la aplicación del SEvEM, el Sistema Español de verificación del Medicamento. Este sistema, entró en vigor en febrero de este 2019, obliga a las farmacias a llevar un control y un registro informatizado del stock y de la forma en la que se vende cada uno de los medicamentos.

Es por ello, que ya no se puede obviar ese decreto y la venta de cualquier medicamento tiene que ser completamente acorde a ley. Puesto que, además, las multas a las que se enfrentan las farmacias que no cumplan con ello se enfrentan a multas comprendidas entre los 30.000 y las 90.000€.

¿Cuál fue el motivo de la prohibición?

Otra pregunta que se plantea mucha gente es si es tanta la diferencia entre el ibuprofeno de 600mg y el de 400mg como para que uno precise de receta y el otro se pueda suministrar libremente. La respuesta no está en los mg de cada comprimido, sino en la forma en la que se podía disponer de ello. Las cajas de 400mg, a parte de contener píldoras con menor dosis, también contienen un numero menor de las mismas. Por lo que al comprar una caja de Ibuprofeno de 600mg compramos más pastillas y con mayor concentrado.

Otra variante que entra en juego es el precio, las cajas que antes se podían adquirir sin receta podían ser genéricas, mientras que las que  se pueden adquirir ahora mismo pertenecen a laboratorios privados, en los que, como en cualquier marca, es el fabricante el que dictamina su precio de venta en farmacia.

Todo ello se hace para evitar que el consumidor pueda hacer un uso inapropiado del ibuprofeno, teniendo en cuenta que vivimos en una sociedad hipermedicalizada con un acceso demasiado sencillo y económico a una amplia variedad de medicamentos.

El debate está abierto en la calle, pero queremos también preguntarte a ti. ¿Qué opinas? ¿Crees que retirando la venta libre de Ibuprofeno de 600mg se emprenderá una campaña de concienciación sobre la automedicación? O, por el contrario ¿crees que con este decreto se fomentará el consumo de otros medicamentos u otras cantidades que acaben teniendo los mismos efectos?